26-08-2014, Valhalla

Como novatillo en el foro, paso a exponer mi primera expe con esta diosa del sexo, esperando sepáis disculparme si soy demasiado plomo.
A principio de julio quedé con ella en su piso (quién tuviera valor de realizar esas maravillosas experiencias narradas por el compañero Prinzipito). Abre lentamente la puerta, pasillo oscuro con lucecitas moradas, beso, caricia y a la habitación. Tiempo: le digo que una hora, se ríe y susurra: «ya veremos» con cara de vicio y morbo totales. Comienzo comiendo sus deliciosas tetas coronadas por esos exquisitos pezones, me empuja sobre la cama y al ver como está mi polla me dice que va a darle un repaso. Cómo la chupa, cómo la envuelve con su lengua. Dice que quiere follarme e inicia una galopada antológica. Sus movimientos son espectaculares, lentos en ocasiones con sólo la puntita dentro y tremendos pollazos hasta el fondo en otros momentos, notando su maravilloso coño, agarrando su culazo y recibiendo tetazos en toda la cara. Consecuencia: corridón.
Unos minutos de risas (visionado de la escena de los sombreros incluida) y al deslizar su mano nota mi miembro erecto, se gira, se abalanza hacia él y se lo introduce un su boquita, realizando un mamadón impresionante, usando a veces mano, otras no, y como nota que me vengo arriba me pide que le dé más leche (qué miradas de lascivia). Consecuencia: corridón, parte del cual utiliza para restregarse su maravillo coñito.
Otros minutitos de relax y me bajo yo a saborear ese coñito. Le encanta que le repase la zona y máxime al haberla untado anteriormente. Pasamos al griego en diversas posiciones para, estando sobre ella totalmente tumbados, volver a las corriendas.
Para mi el cansancio empieza a hacer mella. Ella como si nada. Ya pensaba que eso tocaba a su fin (error). Me dice que va a preguntar una cosita a la habitación de al lado (ahora no hay charleta). Vale. Pasan unos dos o tres minutos y aparece Rebebeca (preciosa chica, cuerpazo). Yo tumbado en la cama intentando reponerme, la veo, hola, hola, me dice que María está con Lucía (me imagino lo que hace/n) y se abalanza a comerme la polla que vuelve a ponerse a tono. Me insinúa algo, no le entiendo, sube y se pone a cabalgar sobre mi, de lado en la cama… sin comentarios. Se acerca y me susurra que la ponga a cuatro y que le de duro. Hago lo que puedo, unos minutos, a tope, pero el cansancio aflora. Se acerca a ver como va el debate entre María y Lucía. Vuelve María y me pregunta que qué me ha parecido, sin palabras, señores.
Han pasado dos horas. Abundo en las recomendaciones de anteriores experimentantes foreros y las realzo.
Para repetir: ya estuve en varias ocasiones… todas dignas de exponer.